Viene la Euro 5 y Euro 6 en vehículos menores.

Viene la Euro 5 y Euro 6 en vehículos menores tales como coches particulares, camionetas y vehículos comerciales destinados tanto al transporte de pasajeros o mercancías como a algunos usos especiales (por ejemplo, ambulancias), así como que estos vehículos estén equipados con motores de encendido por chispa (motores de gasolina, de gas natural o de gas licuado del petróleo –GLP-) o de encendido por compresión (motores diésel).
Todos los vehículos equipados de un motor diésel tendrán la obligación de reducir considerablemente sus emisiones de óxidos de nitrógeno a partir de la entrada en vigor de la norma Euro 6. Por ejemplo, las emisiones procedentes de los coches y de otros vehículos destinados al transporte se limitarán a 80 mg/km (lo que representa una reducción suplementaria de más del 50 % respecto de la norma Euro 5). Se reducirán, asimismo, las emisiones combinadas de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno procedentes de los vehículos diésel (coches y otros vehículos destinados al transporte) para limitarlas, por ejemplo, a 170 mg/km.
• En Europa la norma Euro 6 será aplicable a partir del 1 de septiembre de 2014 en lo que respecta a la homologación, y del 1 de septiembre de 2015 en lo que se refiere a la matriculación y venta de las nuevas clases de vehículos.

¿Qué harán las autoridades en Chile?

• La nueva normativa Euro 6 obligará a los fabricantes a aplicar en los motores diésel filtros de partículas, EGRs refrigeradas con mayor recirculación y mayores presiones en la bomba de combustible y en el turbo. Los vehículos de gasolina por su parte deberán incorporar deflectores de aire en los bajos y bombas de agua y aceite pilotadas para controlar la fuerza que el motor ejerce sobre ellas (más fuerza más consumo). De aplicación general serán los neumáticos de baja resistencia a la rodadura, el indicador de presión de neumáticos y el Stop & Start.

• Los fabricantes deberán asegurar una duración de estos sistemas anticontaminación de al menos 160.000 kilómetros. Además, los sistemas deberán ser comprobados cada 100.000 kilómetros o cinco años.

Una de las soluciones más recurridas por los fabricantes para rebajar los óxidos de nitrógeno y cumplir la normativa es implementar sistemas de inyección de AdBlue (urea) en los gases de escape. Antes de entrar en vigor la normativa algunos fabricantes como Audi (Clean Diesel) o PSA (Blue HDi) ya los ofrecen. En el caso de Audi, en el motor 3.0 TDI, el sobrecoste es de unos 1.500 euros frente a un motor idéntico Euro 5.
La inyección del AdBlue consigue que parte de las emisiones de NOX se conviertan en vapor de agua y nitrógeno, un gas inerte. El AdBlue se almacena en unos depósitos adicionales que se han de rellenar en el servicio oficial cuando el libro de mantenimiento lo indique o el vehículo lo requiera. Evidentemente, supone un mayor coste de mantenimiento.
Es el precio a pagar por un aire más limpio que repercute en nuestra salud.

Comentarios cerrados.